29 de abril de 2026
La infraestructura para vehículos eléctricos en Mendoza ha dejado de ser un concepto futurista para transformarse en una realidad tangible que define a los proyectos de vanguardia. Esta tendencia se consolida tanto en el sector residencial de lujo como en nodos comerciales estratégicos, donde la conectividad eléctrica se integra desde el diseño inicial para satisfacer la demanda de un segmento que prioriza la sostenibilidad y la eficiencia funcional.
En el ámbito residencial, los desarrollos de la Quinta Sección marcan el estándar de innovación. Proyectos emblemáticos como Torre Le Pilier en calle Emilio Civit y el Edificio Vesta frente al Parque General San Martín han sido pioneros al incluir estaciones de carga en sus cocheras como un servicio central. En el ámbito residencial, los desarrollos de la Quinta Sección marcan el estándar de innovación. Proyectos emblemáticos como Torre Le Pilier en calle Emilio Civit y el Edificio Vesta frente al Parque General San Martín han sido pioneros al incluir estaciones de carga en sus cocheras como un servicio central. Esta visión se extiende a edificios inteligentes y de usos mixtos, como el proyecto Novscat de Pisper S.A., con infraestructura EV-ready, preparada para la carga de vehículos eléctricos sin futuras reformas costosas, que integra vida privada, locales gastronómicos y oficinas premium, asegurando la vigencia patrimonial de las unidades a largo plazo.
Por otro lado, la oferta comercial se expande a través de un modelo de servicios y Strip Centers estratégicos. Espacios como Chacras Park y Paseo Las Cortaderas lideran esta transición en zonas de influencia de barrios privados, entendiendo que su público ya ha migrado hacia la movilidad híbrida y eléctrica. Asimismo, redes como Circuito Alma Gardenia en Luján de Cuyo y el futuro Circuito Sport en El Challao integran puntos de carga para que el usuario pueda abastecer su vehículo mientras realiza compras o asiste a consultas de salud, optimizando el tiempo de permanencia y consolidando la recarga eléctrica como una escala natural dentro de su rutina cotidiana.
Para el inversor estratégico, la presencia de esta infraestructura trasciende la comodidad personal para convertirse en un factor determinante de la liquidez y revalorización del activo. En un mercado donde la normativa provincial comienza a premiar la eficiencia energética, los desarrollos que hoy integran estos servicios se posicionan un paso adelante en la curva de obsolescencia, garantizando una salida de venta o alquiler más ágil y rentable. Invertir en proyectos "EV-ready" no es sólo apostar por una tecnología actual, sino asegurar un patrimonio que mantendrá su estatus de vanguardia y su atractivo comercial frente a la inminente renovación del parque automotor en el segmento de alta gama.